Con motivo de la celebración del día internacional de la mujer y la niña en la Ciencia, que será el próximo 11 de febrero, 'Demencia, la madre de la Ciencia' aportará su granito de arena en forma de distintas publicaciones relacionadas con el papel de la mujer en esta materia.
En la andadura previa a este blog, cuando la demencia científica se publicaba en otra bitácora (Leer, el remedio del alma), la que esto escribe ya se encargaba de incidir en la vida de algunas científicas que nos precedieron a las que hoy queremos serlo. En aquellas biografías solía incidir en los múltiples escollos que debieron sortear aquellas pioneras y cómo sufrieron injusticias de todo calibre por el mero hecho de ser mujeres.
Vaya por delante que eso de que haya un día internacional para las mujeres (y las niñas) a mí no me gusta. Lo que a mí me gustaría es que no hiciera falta celebrar o hacer destacar el papel de la mujer en la ciencia (o en cualquier otro campo) porque eso querría decir que las científicas están plenamente integradas como profesionales y que la condición de mujer es algo que no afecta al desarrollo de su labor.
Aunque muchas cosas han cambiado, aunque nuestra sociedad es mucho más abierta de mente que las de siglos pretéritos, está claro que aún hay mucho camino que recorrer, y de momento parece que tendremos que celebrar el día internacional de la mujer y la niña en la ciencia para destacar la importante labor de las científicas y para que se retiren algunos obstáculos que todavía impiden el libre acceso a algunas áreas de la ciencia.
Multitud de asociaciones, organismos oficiales y privados, promueven actividades por todo el país para celebrar este día: charlas, talleres, proyección de documentales, exposiciones...
De las muchas iniciativas yo traigo aquí una que me ha resultado sumamente curiosa y original: la creación de un cómic con la adaptación de la obra de teatro "Científicas, pasado, presente y futuro". Os pongo el enlace para que os podáis descargar el cómic y averiguar más sobre esta iniciativa.
Esperando que llegue el día en que no haga falta promocionar la labor científica femenina porque estén suficientemente aceptadas en todos los ámbitos de la sociedad, incluyo aquí, y para terminar, los enlaces de la vida de algunas de las locas científicas que nos precedieron y que tuvieron su espacio en este laboratorio para dementes. Que sus trayectorias sirvan de ejemplo a las niñas que estén pensando en desarrollar una carrera de ciencias y una guía para las que ya nos hemos sumergido sin remisión en el demente mundo científico.

